ESCLAVOS DE LA PERVERSIDAD
¡Quien no quiera amarte! que no te ame, quien decida desperdiciar su vida odiándote que te odie, ¡qué mas da!, nadie está obligado a hacer lo que no quiere hacer, quien desee hacer de su vida un lugar en donde el odio salga siempre a relucir: ¡que lo haga!, qué mas da hacer de su vida un infierno personal, si no te dejas afectar eso es lo que cuenta, en mi caso he tenido que vivir con unas hijastras que han hecho de mi vida un campo de batalla cada día de mi vida por 5 años y por lo que veo no hay posibilidad que eso cambie, pero al contrario del pasado he aprendido a sobrellevar la situación, además de la clásica rebeldía de los adolescente aquí se han conjugado otros elementos como la influencia de mi suegra que envenenó el alma de mis hijastras y otras personas que con su mala voluntad hicieron de esas muchachas predisponerlas en mi contra, las personas que me conocen saben el tipo de persona que soy, y vivir con personas que se dedican a intoxicar tu vida con energía negativa no es fácil; debo admitir como adulto del mencionado panorama que me toca vivir, debo de llevar la luz en la oscuridad que otros se han encargado por promover en esta delicada situación.
Quienes eligen odiar no les queda más que el mal sabor de su miseria y lo digo con honestidad, pueden que tu vida se convierta en un caos mientras puedan hacer daño pero cuando las relaciones terminan y cada quien toma la rienda de sus destinos las cosas cambian, todo lo que se hace regresa de alguna forma y muchas veces multiplicada: Si has amado encontrarás personas que te potenciarán el amor que has dado pero si ha sido lo contrario no dudes que serán tempestades las que recibirás si sólo supiste fomentar tormentas en las relaciones que te tocó vivir; todo lo que he hecho y lo digo con honestidad lo he tenido que pagar incluyendo mi relación con mis hijastras que no ha sido ni fácil ni sencilla, y creo que cualquier maldad que haya dado o hecho la he pagado con creces, por lo tanto no pienses que te escaparás de la famosa ley del karma, todo lo que haces en cualquier sentido ya sea positivo o negativo regresa y ojo muchas veces multiplicado.
Vivir con alguien que no siente pena ni vergüenza de aceptar un odio hacia tu persona muchas veces terminan presas de su mismo odio, esa emoción tan desgastante pasa su factura en algún momento u otro, puedes acumular todo el odio en tu alma y verbalizarlo y desear todas las maldiciones del mundo pero el universo en su infinita sabiduría te devuelve toda esa energía al único que la emitió… ¡si! A la persona quien la generó, por ello no es beneficioso odiar a nadie por malvados que hayan sido porque todo lo contrario es a ti quien estás deseando todo lo que sientes en tu alma, he visto como personas que odiaron a través de sus vidas no les deparó nada bonancible en sus vidas y muchas de ellas incluso encontraron la muerte llenas de rencor y odio desperdiciando su precioso tiempo que Dios les dio para vivir, al contrario cuando sabes enviar perdón y amor a quienes hicieron de tu vida una tribulación, es cuando el universo se abre y te ofrece bálsamo a tu herido corazón, lo digo por experiencia.
La perversidad es tan sólo la expresión de aquellos que eligen odiar en vez de amar, y penosamente sus vidas se ven oscurecidas por la falta de inteligencia ya que el odiar es para mi la máxima expresión de la ignorancia, es como elegir vivir atado a piedras llenas de peso y dolor, porque odiar es pesado y te enferma, te debilita y te convierte en un ser oscuro, ¿para qué desperdiciar el precioso tiempo que Dios nos dio odiando y deseando el mal a alguien, aunque creas tener la razón? No vale la pena, es algo sin sentido, si aceptas que odiar es una emoción que no te aporta nada positivo ¿Para qué darle cabida en tu vida? ¿Para qué invitarla a tu existencia? Creo que no tiene sentido, yo he tenido que lidiar con personas que decidieron apostar a esa emoción de incomodidad, y decidieron no escuchar y llenarse de rencor con el paso de los años, para mi es aprendizaje puro, a lo mejor debo de pagar deudas pendientes y esta es mi forma de pagar la cuenta que en mi vida he creado a través de mis desaciertos, no se cuánto tiempo deberé pasar soportando esa batalla campal que supone mi vida, pero si es para pagar deudas lo hago con gusto, aquí lo que importa es asumir tu responsabilidad y afrontar la situación con honestidad, amando a aquel que como dijo el maestro Jesús te odia, y si yo puedo cualquiera puede, no es falta de carácter ni de personalidad, es simplemente abrirse a dar amor a quienes no lo conocen o no lo saben experimentar, el amor es liberador nunca genera relaciones llenas de demencia, todo lo contrario el que ama no puede enseñar a odiar a otros, porque el amor no lo permite, mi mensaje principal es aprender a perdonar a todos aquellos que son esclavos de la perversidad, en algún momento el amor triunfa y puede tardar años, lo digo por experiencia. Que Dios ilumine las mentes de todos aquellos(as) que eligen la perversidad en lugar al amor, para que puedan salir algún día de su borrachera de maldad.
Bendiciones a todos(as)
A Wendy Judith, Susana Elizabeth
Ezequiel Méndez
Para contactar con el autor: salvador@ezequielmendez.info
http://ezequielmendez.info

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada